Después de las Pirámides de Guiza, el Museo Egipcio de El Cairo es el segundo sitio faraónico más importante de la capital y uno de los centros culturales más destacados del mundo. Reconocido como el mayor museo dedicado a la civilización del Antiguo Egipto, alberga más de 150.000 piezas arqueológicas, que incluyen momias, estatuas, relieves y objetos que reflejan la vida cotidiana, las creencias religiosas y el arte de los antiguos egipcios.
Esta extraordinaria colección abarca miles de años de historia y convierte al museo en una referencia esencial para comprender la grandeza del Egipto faraónico. Debido al continuo crecimiento de sus fondos y a la necesidad de espacios más amplios y modernos, se está desarrollando el Gran Museo Egipcio de Guiza, un ambicioso proyecto destinado a exhibir numerosos tesoros que actualmente se conservan en depósitos, ofreciendo una experiencia museística más completa y organizada.
La historia del Museo Egipcio refleja los primeros esfuerzos de Egipto por preservar su valioso patrimonio faraónico frente al saqueo y la pérdida de antigüedades.
1835: Se creó el primer museo en el Parque de Esbakeya con el objetivo de proteger los tesoros arqueológicos egipcios.
1848: Por orden de Muhammad Ali, varios monumentos fueron trasladados a la Ciudadela de Saladino para su conservación.
1855: Durante su visita a Egipto, el emperador austríaco Maximiliano recibió como obsequio algunas piezas arqueológicas.
1858: El egiptólogo francés Auguste Mariette fundó un nuevo museo en el barrio de Bulaq, que fue destruido por una inundación en 1878.
1889 – 1902: Las antigüedades fueron trasladadas primero al palacio de Ismael Pachá y posteriormente a su ubicación definitiva en la Plaza Tahrir, donde se inauguró el actual Museo Egipcio.
1897: El diseño del edificio fue seleccionado mediante un concurso internacional y realizado por el arquitecto francés Marcel Dourgnon.
2006 – 2016: El museo fue objeto de amplias restauraciones para conservar su estructura original y mejorar la experiencia cultural de los visitantes.
El Museo Egipcio de El Cairo destaca no solo por su valiosa colección, sino también por ser el primer edificio concebido específicamente como museo en Egipto. Su fachada neoclásica impresiona a primera vista, mientras que en su interior las salas evocan el estilo arquitectónico de los templos faraónicos, ofreciendo una experiencia inmersiva única.
El museo cuenta con dos plantas y 50 salas organizadas de manera cronológica, lo que permite al visitante recorrer la historia del Antiguo Egipto de forma clara y educativa:
Papiros en griego, latín, árabe y jeroglíficos egipcios, incluyendo fragmentos del Libro de los Muertos.
Monedas de oro, bronce y plata de distintas épocas: griega, romana e islámica.
Objetos funerarios del Imperio Antiguo, Medio y Nuevo, encontrados en tumbas de faraones y nobles.
Sala de Tutankamón, con su icónica máscara de oro y más de 5.000 artefactos provenientes de su tumba.
Museo para niños (inaugurado en 2010) y biblioteca histórica del museo, ofreciendo recursos educativos y de investigación para todas las edades.
Esta combinación de arquitectura histórica y distribución temática convierte al Museo Egipcio en un destino imprescindible para quienes desean sumergirse en la riqueza cultural y artística del Antiguo Egipto.
El Museo Egipcio de El Cairo alberga algunas de las joyas más valiosas de la historia faraónica, objetos que revelan la grandeza y la riqueza cultural del Antiguo Egipto:
Tesoro de Tutankamón: Incluye la famosa máscara de oro, su sarcófago de oro macizo y más de 5.000 objetos hallados en Luxor.
Estatuas de Amenhotep II y su esposa Tié: De la Dinastía XVII, con una altura de 3.6 m, acompañadas por representaciones de sus hijas.
Paleta de Narmer: Una pieza histórica que simboliza la unificación del Alto y Bajo Egipto.
Estatua de Djoser: Esculpida en piedra caliza, proveniente del serdab de la Pirámide Escalonada de Saqqara.
Estatuas de Rahotep y Nofret: Elaboradas en piedra caliza pintada, con ojos de cuarzo y cristal que reflejan un realismo excepcional.
Estatua del faraón Jasejemuy: Representa al último faraón de la segunda dinastía unificada.
Estatuilla de Keops: Tallada en marfil, muestra al faraón en su trono, símbolo del dios Horus.
Tríada de Micerinos: Escultura del faraón Micerinos flanqueado por la diosa Hathor y la deidad del nomo de Cinópolis.
Busto de Amenhotep IV (Ajenatón): Coloso en arenisca de 1,53 m que destaca por su estilo único de la época amarniana.
Objetos de tumbas reales: Pertenecientes a faraones como Tutmosis III, Tutmosis IV, Amenhotep III, Horemheb y Hetepheres I.
Pájaro de Saqqara: Estatua de madera de origen y función aún misteriosa, fascinante para investigadores y visitantes.
Estas piezas no solo muestran la maestría artística de los antiguos egipcios, sino que también permiten comprender sus creencias, rituales y la vida de la realeza a lo largo de miles de años.
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